¿Por qué todo lo que es poco saludable es tan rico? ¿Por qué lo saludable es taaan aburrido y simple?

¿Te has hecho estas preguntas? Son las más comunes cuándo queremos hacer un cambio en nuestra alimentación.

Estas preguntas son muy subjetivas, y dependiendo de cada persona podrían tener una respuesta diferente.

Alimentación y cultura

Es muy interesante como en cada cultura y país, las costumbres gatrónomicas pueden ser radicalmente deferentes. Por ejemplo en Costa Rica nuestras comidas típicas son totalmente diferentes a las comidas típicas mexicanas.

Sin embargo, entre algunos países tenemos similitudes en ciertos ingredientes y preparaciones.

Pero, ¿qué pasa si pensamos en Islandia? No te hablo de la maravillosa aurora boreal, si no del hákarl (tradicional plato de tiburón podrido). No se te antoja ¿verdad? Pues resulta que para los islandeses es una verdadera delicia.

A lo que voy con este ejemplo, es que basicamente, nos gusta lo que aprendemos a comer.

Industria Alimenticia

Cuenta la leyenda que hace no muchos años, no existían las gaseosas ni los restaurantes de cómida rápida. Tampoco existían los productos enlatados ni listos para “cocinar” en un microondas, se dice que tampoco existían los microondas. ¡No te espantes! Solo es una leyenda.

Suena más que a leyenda, a historia de terror, y es que: ¿qué sería de nuestras vidas sin la comida procesada, lista para servir de la lata, luego de estar fuera de casa 9 o 10 horas? ¿o de los restaurantes de hamburguesas en los que no necesitamos bajarnos del carro?

Peor aún, ¿qué sería de nuestras vidas sin un delicioso helado con jarabe de chocolate y caramelo? ¿Cómo podríamos ver una película sin palomitas de maíz transgénico, llenas de aceites hidrogenados y sodio? Seguro que no podríamos tomar leche sin galletas de chocolate rellenas de crema con sabor a vainilla artificial. El ser humano nunca había podido calmar su sed hasta que alguien maravilloso inventó la fórmula de la Coca Cola.

Olvida lo aprendido

Como ves, no naciste destinada a que te gusten solo las cosas poco saludables, lo aprendiste en el camino.

Aunque es un mito que lo saludable es aburrido y que depende de tu cratividad en la cocina, nunca te va a llegar a gustar si no desprogramas tu paladar y empiezas de cero.

No te rindas sin algún alimento no te gusta, pruébalo una y otra vez hasta que lo aceptes y síguelo comiendo hasta que lo ames.

Los sabores ácidos, amargos y agrios como el vinagre son muy poco populares, sin embargo, son los que más beneficios aportan a tu cuerpo.

Trucos para comer sano

Lo primero que debes saber es que no se trata de hacer una dieta para perder peso, si no que es un estilo de vida. Se trata de cambiar todos, o casi todos tus hábitos alimenticios. Esto puede llegar a ser muy difícil gracias a la industria alimenticia, que nos tiene absolutamente sedadas y dependientes de ella. Pero con consciencia y fuerza de voluntad, te aseguro que lo puedes lograr.

Lo ideal es que disminuyas de a poco el consumo de todos los productos procesados y azucarados e incrementes de a poco el de vegetales y frutas. Puedes comenzar agregando un poco de vinagre de manzana a tu ensalada, o haciendo batidos semi verdes (espinacas, piña y miel) y poco a poco llenándolos de más vegetales verdes y menos frutas. Esto te va a ayudar a ir asimilando los sabores amargos y ácidos.

No te quedes con la impresión de que la comida saludable es sin sabor y aburrida. No se trata de comer solo lechuga o chayote hervido. Hay muchísimos platillos fáciles, económicos y deliciosos que puedes explorar. Pinterest es una fuente inagotable de recetas y tips que te pueden ayudar en tu camino.

Dentro de lo que puedas, siembra y cosecha tus vegetales. Si no tienes un gran patio puedes tener una mini huerta en macetas. Y si se sale de tus posibilidades, al menos intenta conseguir productos orgánicos y de buena calidad.

Hacer un cambio hacia una vida más saludable y consciente es posible, pero requiere de un despertar y salir de nuestra zona de confort.

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