A mis 30 años, he podido constatar que la vida suele ser muy cruel y despiadada. A veces pareciera que su única intención es hundir nuestra cabeza y no dejarnos ver la luz.

Soportamos situaciones muy difíciles y dolorosas y nos acostumbramos a vivir en un mundo gris.

La vida es un arcoiris

Cuando dejamos a todas nuestras experiencias dominar nuestro estado de ánimo, perdemos la capacidad de distinguir más allá de la tristeza y ansiedad que esto nos genera.

Resulta que la vida además nos ofrece una gama infinita de colores, que si somos capaces de verla y aceptarla, sería todo mucho más fácil.

Por más problemas que tengas o por más triste que estés, si miras hacia afuera te encontrarás con cosas maravillosas, y si les das tan solo una oportunidad te sorprenderás de lo feliz que puedes ser en ese momento.

Cuando la perspectiva cambia

Si aprendes a alejarte de la situación que te agobia, salir de la escena y ver todo desde otra perspectiva, te darás cuenta que la mayoría de tus problemas no eran tan graves como creías. También existen los que no tienen solución y que son tan dolorosos como para paralizarte por mucho tiempo, me refiero, por ejemplo a una muerte, pero hasta de esa tristeza puedes salir. Te hablo más sobre este tema aquí.

La perspctiva te ayudará a entender todo con cabeza fría, podrás analizar sin que medien las emociones. Debes agradecer por lo que te sucede, ya que es un aprendizaje. Una vez que empiezas a agradecer por lo malo tanto como por lo bueno, lo malo deja de pasarte.

También debes darte cuenta si estás teniendo una mala actidud, si bien es cierto puedes estar sufriendo mucho por alguna razón. Seguramente habrán muchas bendiciones en tu vida que no estás aprovechando porque no deseas verlas.

La felicidad es una decisión

Siempre digo que la felicidad es una decisión, y ya sé que parece muy fácil de decir. Pero lo cierto es que también es fácil de hacer una vez que lo decides.

La vida sí es cruel, y sí es despiadada, pero también es hermosa. Si te liberas del yo, “yo quiero”, “yo sufro”, “a mi me pasa”, “a mi me duele”… Poco a poco verás que más allá de tus problemas o sufrimientos hay un montón de personas, con igual cantidad o más problemas que los tuyos, y que aún así pueden agradecer por las cosas buenas que sí tienen.

No se trata de hacerse insensible a lo que nos pasa o le pasa a los demás, se trata de no permitir que lo negativo manche tu vida. Por cada cosa mala o negativa en tu vida, hay al menos 2 positivas, pero casi nunca logras verlas.

La felicidad es aceptar que siempre habrán situaciones dolorosas, pero que podemos aprender a vivir con ellas y disfrutar de las bendiciones que nos regala la vida

Ser feliz a pesar de las adversidades sí se puede, tienes que tener un compromiso contigo misma. Buscar siempre los colores a pesar de la oscuridad en la que te encuentres.


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