“No tengo tiempo”, “no tengo las herramientas”, “no tengo dinero”… Estas son solo algunas de las excusas que nos decimos cuando queremos emprender pero no tenemos las fuerzas para empezar.

Nuestros pensamientos limitantes no nos dejan avanzar, y nos muestran los sueños y proyectos al final de un camino árido y desierto casi imposible de cruzar.

Bajo este panorama es fácil desanimarse y dejar de lado cualquier emprendimiento. Pero ¿qué pasaría si te digo que todo esto es una vil mentira? ¿Me creerías?

Pensamientos y creencias limitantes

Los pensamientos y las creencias limitantes son todas las que están en nuestro subconsciente. Todos los paradigmas que hemos adoptado como nuestra realidad.

Algunos ejemplos son: “los negocios son solo para los que saben”, “se necesita mucho dinero para crear una empresa”, “los pobres serán siempre pobres”, “esas son cosas de ricos”, “para crear necesito mucho tiempo”, “yo no tengo el talento para eso”… y un largo etcétera.

Resulta que ninguna de estas afirmaciones es verdadera, son solamente creaciones de tu cerebro en base a actitudes aprendidas. Nuestra naturaleza no es pensar todas estas cosas negativas. Todo lo vamos absorbiendo desde niños, escuchamos a nuestros padres, maestros, tíos. Lo escuchamos en la televisión, vemos patrones y unas clases sociales muy marcadas que nos hacen pensar que nuestro lugar está abajo, trabajando y sirviendo a los que si tienen.

Nuestra naturaleza en cambio es crear y vencer todas las adversidades. Venimos a este mundo completas, pero el ruido de afuera no permite que conectemos con nuestro interior. Esto hace que nos sintamos perdidas, sin propósito y llenas de miedos e inseguridades.

Concientiza tus pensamientos y saca de tu vida el no puedo. Revisa cada pensamiento que cruce tu cabeza, especialmente cuando pienses en tus proyectos, y deshecha todo lo que sea negativo. Este es el primer paso.

¡Ponte a trabajar!

Una vez que identifiques cuáles son tus creencias limitantes, toma acción. Cualquier paso, por pequeño que sea, te va a acercar a tu meta.

Cuando inicias y das ese primer paso, activas un engranaje que pone en marcha todo lo que necesitas para hacer realidad tu proyecto. Aunque parezca que no tienes nada para comenzar y no sepas de dónde vas a sacar todo, aunque no tengas ni la menor idea de qué tienes que hacer, el camino se iluminará conforme creas en él.

Se irán abriendo puertas que no sabías que existían, conocerás personas especializadas en el tema de tu emprendimiento. En fin, será como un show de magia que se irá desplegando ante tus ojos. Solo tienes que creer, crear y accionar.

Cuándo tu accionas, le estás diciendo al universo que estás lista para recibir todas las bendiciones que están preparadas para ti. Cuando uno es valiente la ayuda viene. Si a pesar de tus miedos y tus paradigmas, tomas el control de tu vida y decides hacer lo que amas y aprovechar tus dones y talentos, ten por seguro que la ayuda vendrá.

La ley de los 10 minutos

No es que sea exactamente una ley, pero he comprobado en mi vida y por muchos testimonios de mujeres emprendedoras, que si dedicas tan solo 10 minutos diarios a tu proyecto, este va a rendir frutos.

No quiere decir que tan poco tiempo baste para todo lo que tengas que llevar a cabo y para todo el mantenimiento que conlleve tu emprendimiento. Pero en los días de más ajetreo, si eres madre por ejemplo, cuando sientas que no tienes tiempo de nada y te frustres, saca 10 minutos y dedícaselos. Lo importante es que no te rindas y que no pase un día sin que pongas tu intención en convertir tu sueño en realidad.

Baja tus espectativas y ten respeto por tu proceso. Los resultados no llegan de la noche a la mañana. Debes trabajar mucho tanto en el plano físico como en el espiritual, pero piedra a piedra se construye el camino.

Cree en ti misma y en la capacidad que tienes para superar cualquier obstáculo. No permitas que el miedo te paralice, conecta con tu ser interior y saca todo el potencial y la fuerza que tienes dentro.

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2 comentarios

Argelia Primo · agosto 10, 2019 a las 3:41 am

Dar el primer paso para comenzar a emprender un proyecto

    Jharina Hurtado. · agosto 10, 2019 a las 4:20 am

    Una vez que das ese paso, todo se pone en marcha y llegan muchas bendiciones.

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