Estamos en tiempos en los que el amor propio está de moda. Lo cual es perfecto, sin embargo, nos hace falta enfocarlo mejor.

El amor propio no se trata de verse al espejo y decirnos “te amo”. Esto es solo una parte de este. El amor propio es un equilibrio interior.

Amarnos significa estar bien física, emocional y mentalmente. De nada nos sirve decir “te amo” a nuestra imagen, si por otro lado estamos dañando nuestra integridad física y mental.

Emocional

Amor propio, emocionalmente hablando, significa cuidarnos de situaciones, personas y lugares que nos causen malestar o pérdida de energía.

Amarnos se trata de cuidar nuestras emociones. Darnos a respetar y establecer límites, incluso a nuestros familiares cercanos. Salir de relaciones tóxicas y alejarnos de personas negativas.

Mental

Bajo la premisa de que creamos nuestra propia realidad, cuidar nuestros pensamientos es parte fundamental del amor propio.

Tener pensamientos negativos, hacia nosotros mismos o hacia otras personas, es como estar expuestos a la radiación, o casi igual que tomar veneno.

Van calando hasta amargar todo nuestro ser y nuestro entorno.

Podría parecer que amor propio se trata de tener un buen concepto de nosotras mismas: “soy inteligente”, “soy hermosa”, “soy capaz”, “soy decidida”, “fuerte”, “paciente”, “generosa”, etc. Pensando y sintiendo esto, ¿Cómo puede afectarme pensar que fulano es una mala persona, envidioso, desordenado, mentiroso, etc?

Pues aunque no lo creas, afecta, y mucho. Estar pensando constantemente en los defectos del otro es una pérdida enorme de energía. No solamente perdemos energía si no que contaminamos la que nos queda. Esto no significa que hagamos caso omiso de lo que nos molesta, de hecho es necesario ver lo para poder establecer límites, pero no quiere decir que debes pensar, pensar y pensar en una misma situación o en lo que x o y hizo o no hizo. Esto es justamente lo que NO debes hacer.

Una vez que identifiques lo que no te gusta, lo que no estás dispuesta a aceptar, pon los límites, pero NO pienses más en ello.

Física

Esta es en realidad la más importante, ya que es el pilar que sostiene todas las demás.

Aquí interviene la alimentación, que es absolutamente necesaria cuando hablamos de amor propio.

Si amas a alguien ¿le darías a tomar veneno? ¿le darías a comer productos (no puedo llamarlos alimentos) que van a matarla poco a poco? Creo que la respuesta es NO.

Pero lamentablemente no es esto lo que pasa. Estamos literalmente envenenándonos y envenenando a nuestros hijos. Muchas veces es por falta de información, pero muchas otras es negligencia.

Sí sabes que el azúcar es malo, pero aún así lo comes, déjame decirte que no te amas realmente.

Cuándo te digo que la salud física es el pilar, es porque nuestro cuerpo es una maquinaria compleja, que necesita nutrientes para trabajar correctamente. Nuestro estado de ánimo está directamente ligado a los alimentos que ingerimos.

Tu cuerpo necesita agua, necesita que dejes de darle azúcar. Necesita que tengas actividad física, no importa cuál. Hemos hecho muy mal en romantizar el sobrepeso. Está bien que no caigas en los estereotipos de belleza, pero el sobrepeso no es natural. El sobrepeso (a menos de que venga de un desorden metabólico o una condición especial) es causado por la mala alimentación. Y te va a causar muchas complicaciones a futuro, tu calidad de vida se va a disminuir notablemente.

Dicho esto, piensa que sin salud física, no puedes estar bien emocional ni mentalmente. Tenemos que lograr ese equilibrio, y realmente concientizarnos y poner atención a lo que le damos a nuestro cuerpo, a ese ser que tanto amas y respetas.

Entonces, yo te pregunto: ¿Realmente tienes amor propio?


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